Preparación de semillas

Por norma todas las semillas que empleamos para practicar el carpfishing deben pasar por un proceso de elaboración muy sencillo, se trata de cocer las semillas. Vamos a ver alguna de ellas a rasgos generales, tiempo de remojo, cocción, reposo, algunos consejos sobre cada tipo de semillas y vamos a ver los típicos errores que cometemos durante el proceso completo de elaboración.

Maíz (corn) 

Empezamos con el clásico entre los clásicos. El maíz es una semilla dura, vistosa, barata y forma parte del 80% de los cebaderos entre carpistas. Para preparar maíz lo ponemos en remojo como mínimo 48 horas y como máximo 72 horas. Si nos pasamos de este tiempo el maíz se encorcha y puede salir a flote. Cuando lo ponemos en remojo es muy aconsejable limpiar el maiz dos o tres veces con una criba o con una escurridera grande. Esto lo hacemos para limpiar el agua. Si no lo hacemos, coceremos el maíz con agua sucia y el resultado final se verá afectado.

Una vez ha pasado el tiempo de remojo ponemos todo el maíz en una bidón para cocerlo todo junto, con una capa de agua que sobrepase tres dedos por encima del maíz y lo dejamos cocer. Tardará un rato en empezar a hervir. Una vez comience, lo dejamos cocer durante 40-50 minutos, removiendo de vez en cuando para comprobar el estado del mismo y si vemos que se va absorbiendo el agua, añadimos poco a poco.

Una vez ha pasado el tiempo de cocción lo dejamos reposar hasta que se enfríe naturalmente. En 24 horas estará listo para ser usado y pasamos a envasarlo en cubos con tapadera teniendo en cuenta que el maíz una vez cocido crece mucho en volumen. Siempre lo mantendremos cubierto de agua para que no le salga moho, pero cuidado, como máximo aconsejo tenerlo almacenado 2-3 semanas, de lo contrario podemos congelarlo para futuras sesiones. Para saber si el maíz está bien cocido lo mordemos y por dentro debe estar blandito y se debe deshacer al apretarlo con los dedos.

Un error que solemos cometer al usar el maíz para cebar es emplear directamente el del saco, es decir, he visto abrir el saco y directamente tirarlo al agua sin tratamiento ninguno. Esto puede ser perjudicial para la digestión de la carpa, por lo que desaconsejo este tipo de prácticas. Por último, respecto a sucedáneos, podemos añadir cualquier tipo de aditivo al maíz a la hora de ponerlo en remojo y a la hora de cocerlo. Yo suelo usar sirope de plátano o de fresa ya que el maíz natural huele poco. Nada tiene que ver con el que encontramos dulce en lata. 

Chufa (tigernut)

Las chufas son muy usadas en el carpfishing, sobre todo en lugares donde hay abundancia de cangrejo, galápagos o minitalla. Para comenzar su preparación, las ponemos en remojo 48 horas, cubiertas 4 dedos de agua limpia para que se inflen al absorber agua. Son pequeños tubérculos arrugados, sabremos cuando han alcanzado su punto óptimo cuando desaparezcan esas arrugas y veamos que ya no se pueden hinchar más. En este momento es cuando podemos empezar a cocerlas. Una vez arranque el agua a hervir (misma agua de remojo más agua de relleno 4 dedos por encima), en una olla tapada deben estar aprox. 40 minutos, removiendo de vez en cuando y añadiendo agua si fuese necesario. La chufa de forma natural tiene un olor característico pero suave, por lo que podemos añadir cualquier tipo de aditivo. 

Cuando las ponemos en remojo, algo muy usado por los carpistas es añadir azúcar, medio kilo de azúcar por cada kilo de chufa. Lo añadimos al agua y removemos hasta su completa disolución. Lo hacemos en este punto para que las chufas vayan absorbiendo agua dulce. Cuando las cocemos, sin cambiar el agua, veremos que el agua estará un poquito más densa de lo habitual. Esto es buena señal. Al terminar los 40 minutos de cocción comprobamos el estado de las chufas, ¿cómo? Simplemente cogemos una chufa y la mordemos. Debe estar crujiente pero blanda a la vez y por dentro deben diferenciarse como unos anillos, parecido a los de los árboles y al apretarlas debe segregar un poquito de caldo ligeramente blanco, ésta es la señal que nos indica el estado inmejorable de la chufa. Las dejamos reposar un día más o menos sin tapar, luego las tapamos y a los dos días veremos como han fabricado naturalmente una baba densa trasparente, fruto del azúcar, éste es el secreto de la chufa.

No debemos abusar del cebado con chufa. Es un grano con una corteza muy dura, difícil de digerir, por lo que podrían afectar al aparato digestivo de la carpa. Tampoco debemos usar este cebo sin pasar por una elaboración adecuada. Es un cebo algo más caro pero que no debe faltar en un cebadero. En el apartado "Cebos naturales y artificiales" podéis leer detenidamente un artículo completo sobre su elaboración, montajes, ventajas, incovenientes, etc. Es bastante completo y útil para el pescador.

Cañamón (hemp)

El cañamón es una pequeña semilla muy utilizada por los pescadores de carpfishing, usada también como alimento para pájaros. Su alto valor nutritivo, de color verde y una cáscara bastante dura, hacen que esta semilla flote por lo que requiere una previa preparación. Para prepararlo lo ponemos en remojo unas 24 horas, para que absorba agua, una vez pasado este tiempo lo cocemos en una olla normal y el tiempo de cocción oscila entre los 30-40 minutos una vez empieze el agua a hervir. Pasado el tiempo que hemos dicho, observamos como el cañamón se ha puesto negro y con un pequeño brote blanco y el intenso olor es evidente, no necesita ningún añadido artificial. Una vez cocido debemos tener cuidado, es muy delicado, si no lo vamos a usar recomiendo congelarlo hasta el día antes de su uso. Si no lo hacemos, especialmente en verano, se nos pudrirá en cuestión de 2 días. 

Haba (broad bean)

Para preparar nuestras habas debemos ponerlas previamente en remojo durante 24h para que se ablanden. Al absorber agua pueden aumentar hasta un 50% de su tamaño original y no es necesario emplear más tiempo de remojo porque llegan a un punto en el que no absorven más agua, por mucho más tiempo que las dejemos. Cuando estén listas las ponemos al fuego de dos maneras:

  1. En una olla normal durante 20 minutos de cocción para una textura dura, que se pueda poner en un hair sin que se desmenuce e incluso lanzarla sin problemas. Un haba muy cocida se pierde en el lance. Aconsejable cuando hay cangrejo, incluso para hacer cebaderos. Como todo un grano muy duro puede afectar a la digestión de la carpa.
  2. En una olla express durante 20 minutos para conseguir una textura blanda y pastosa, genial para hacer cebaderos y mezcarlas con otras semillas. Gracias a su ''pastosidad'' conseguimos que todas las demás semillas se aglutinen más a la mezcla. Muy aconsejable cuando no hay cangrejo, las carpas adoran esta textura y sin duda su digestión lo agradecerá.

A la hora de cocerlas, se cual sea su forma de hacerlo, podemos usar cientos de aditivos, tantos como se nos ocurran, los más utilizados son el anís, el ajo y el limón... nuestros aditivos comerciales también nos sirven. Es una semilla muy pesada nutricionalmente hablando, por lo que a la hora de hacer cebaderos debemos ajustarnos a las necesidades del momento. 


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