Sesión inolvidable

Marzo 2011. Bea Rivas. Me presento. Soy Bea, de Palencia y os voy a narrar una de las sesiones de pesca que a la postre se convirtió en una de las mejores que he vivido y que espero que pueda volver a repertirse. Desde que era pequeña iba con mi padre a pescar pero nunca había cogido peces grandes como lo llevo haciendo desde hace unos años y esto se lo debo a mi novio Javi que es el que me ha metido en este mundillo del carpfishing.

portada
Me ha ido picando la curiosidad y siempre me decía que su ilusión era ir a pescar a un pantano en Francia y que estaríamos pescando juntos y si cogíamos algo mucho mejor aun, pero el trabajo y que no coincidíamos en vacaciones lo hacía imposible. Bueno pues este año por fin lo logramos y pudimos ir. Fuimos con un amigo que tenemos en común MANZANO que también le gusta este mundillo.

Preparación

Lo estuvieron preparando entre los dos todo el viaje. El destino elegido en este caso fue Iktus ya que Javi ya había ido en otras ocasiones y ya sabía más o menos como estaba todo por allí tales como cebos y profundidades de dónde íbamos a pescar. También pensaba que era el mejor sitio para mí ya que en la zona VIP del pantano hay una casita cerca del agua donde se está como en casa, tiene calefacción y electricidad que para los días de lluvia o mal tiempo se está muy bien.

Los cebos que decidieron utilizar fueron la gana de Concept for you que había sido con lo que en otras ocasiones le habían funcionado. También en este viaje Javi había preparado un saco de pellet que compro en BIOMAR que es una fábrica de Palencia de pienso para peces. Querían que por lo menos la estancia para mi fuera perfecta y aunque no cogeríamos nada que me gustase para así poder volver y repetir en otras ocasiones.

Por fin llegó el esperado día. Todo el viaje tuvimos lluvia pensando que al llegar al pantano estaría lloviendo. Lo bueno es que aunque estaría así no había problema gracias a la casita que antes os dije y cuando llegamos allí me encantó. Era un sitio muy bonito además no llovía. Al dejar el coche nos acercamos a recepción. Allí estaba esperando uno de los guías el cual habla un poco español, allí había un alemán que estaba diciendo al guía que en esa semana en el VIP había cogido 9 carpas entre los 14 a 20 kilos lo cual nos animó a pescar porque una de las cosas por las que fuimos a ese pantano es porque las carpas son grandes y podía batir mi record.

Llegada a Iktus

Al llegar al puesto estuvimos sacando todo el material del coche y con mucha ilusión lo fuimos colocando todo. Nos decidimos con prisa a preparar la zona de pesca. Javi y Manzano se metieron a sondear y poner las boyas de pre-señalización de las zonas de pesca y yo mientras en la orilla iba preparando los sky pod de Fox con las alarmas. También monte las cañas con los carretes para perder el menor tiempo posible, pero bueno la verdad es que no tengo mucha practica y entre los nervios y lo bonito del paisaje al final cuando llegaron no tenía todo el material a punto, así que terminamos de montar entre los tres.

Después de elegir los cebos que íbamos a poner en las cañas nos decidimos a meter las líneas al pantano, las primeras cañas que decidimos meter fueron las de Manzano ya que estaban más a la izquierda y así podían remar sin problema, los boilies que puso fueron maíz de concept for you, salted mussel de concept for you y un pellet de los que llevamos de Biomar. Después de terminar, luego le llegó el turno de mi novio el puso de boilies maíz de concept y pellet y yo hígado, piña y maíz de concept for you, mientras ellos estaban dentro del pantano yo desde la orilla sujetaba la caña y con unos walkies que llevamos me iban diciendo cuando tensar o que ya estaba y así la colocaba en el rod pod.

Cuando acabamos de echar las nueve cañas, ya que en este pantano permiten pescar con tres cañas por pescador, nos pusimos a comer y mientras terminábamos de comer ya que se nos hizo tarde. Sonó una alarma, no lo esperábamos. Era la de Davi. Corriendo Javi fue a por la barca y David se sentó, los dos se metieron a por el pez. Después de un largo tiempo esperando en la orilla regresan y les pregunto "¿Qué tal es?". Con una gran sonrisa me dicen que para mí es grande.

Primeras picadas

Javi me dice que voy a ver qué carpitas hay allí y que espera que coja una así yo. Cuando Javi la bajó de la barca y la posó en el tapiz me quedé asombrada con lo grande. Nunca había visto una así, sólo en revistas y en fotos pero esta estaba allí delante mío, era grande y nos pusimos a pesarla. Uff vaya 17,3KG. Si que era grande. Después de la sesión de fotos con ella, David se metió al agua para soltarla con el mínimo daño posible. Acto seguido David y Javi se metieron a cebar un poco más y meter la línea ya que no esperábamos tener picadas tan pronto. Habíamos hecho mucho ruido al sondear todo y cebar todo los puestos pero tuvimos suerte y salió la primera.

Estábamos todos muy contentos y estuvimos comentando lo que había pasado hasta que el sueño se apoderó de nosotros por el agotamiento del viaje y ellos al darse más paliza al meter las líneas, pero a eso de las cuatro y media nos despertamos corriendo, "¡Otra picada!" Echamos a correr y al llegar nos dimos cuenta que era la de David otra vez. Se repitió lo mismo que la anterior y al llegar a la orilla y pesarla dio 16,8KG. Era más pequeña pero para mí era grande también, ya que estaba acostumbrada a ver carpas 7 a 9 kilos en salamanca que es donde suelo pescar los fines de semana. Después de la sesión de fotos y devolverla al agua nos fuimos a dormir aunque David no pudo pegar ojo de lo nervioso que estaba. Esa noche nos dejaron dormir tranquilos.

El día después cuando me levanté, Javi, mi novio, ya estaba despierto y con una caña pequeña que llevaba para pescar percasoles y lucios estaba ya pescando a ver si cogía algo. Estaba nervioso ya que pintaba muy bien el día después de la noche que habíamos tenido. Con el ruido se despertó David con ganas de pescar también. Enseguida preparó los cebos y se metió con Javi para preparar los puestos. Yo mientras preparaba el desayuno para que cuando volvieran recuperaran fuerzas. Pasamos el resto del día jugando a las cartas y conversando entre nosotros de las otras veces que ellos habían estado allí. Yo me llevé un libro y mientras leía sonó una alarma. Esta vez era la de Javi, estaba cerca y le dio tiempo a clavar el pez enérgicamente. Cuando llegamos David y yo, David se metió rápido a la barca. Salieron los dos a por el pez. Desde la orilla veía como Javi luchaba con él, esperando que fuese otra carpa tan grande como las de David pero de pronto saltó por encima de la superficie del pantano. Yo no sabía que podía ser ya que una carpa no salta de esa forma y después de un rato veo que David llega a ensalabrar el pez. Después de un rato llegan a la orilla y les digo: "¿Qué pez es que lo he visto saltar?" Nerviosos los dos se echan a reír y me dicen: "Por fin, por fin tenemos un esturión". Cuando lo sacan de la barca y lo ponen en el tapiz veo que es un pez que jamás había visto, es un esturión negro y al tocarlo es suave. No tenia escamas y era gris oscuro y muy bonito. Javi muy nervioso se puso a abrazarnos ya que era una de los peces que se le habían resistido en las otras sesiones de pesca allí.

Después de la sesión de fotos, mi novio se metió al agua con él para devolverlo sin problemas. Después de meter la línea nuevamente nos pusimos a cenar y nos metimos a dormir hasta que a la 1 de la mañana sonó nuevamente otra alarma. Era otra vez la caña de Javi que después de llegar el primero a las cañas se metió rápidamente en la barca para empezar la lucha. David dormido remaba y los dos después de un buen rato con el pez llegan a la orilla. Al pesarla dio 15,8KG. Después de devolverla al agua nos fuimos a dormir hasta que de nuevo a las 5 de la mañana sonó otra alarma y cuando bajamos hasta las cañas me di cuenta que era la mía. Por fin era mi primera picada, tire enérgicamente de la caña y me monté en la barca la cual remaba mi novio. Mientras remaba el iba dándome consejos para no perderla. Cuando llegamos hasta el pez me di cuenta que no era muy grande ya que no tiraba mucho pero aun así estaba muy contenta porque por fin tenía mi primera picada. Cuando Javi la metió en la sacadera me dijo que no había batido mi record pero que era mi primera carpa allí. Fuimos hasta la orilla y allí la pesamos y al pesarla no dio mucho peso ya que peso 9,8KG pero me alegró mucho ya que me pico a mi también, fue una sensación muy rara meterme en una barca ya que nunca había pescado así pero fue una sensación indescriptible.

Al despertarnos, Javi propuso cambiar los cebos para ver si cogíamos mas esturiones y algún siluro. El propuso poner pellet a casi todas las cañas así tendríamos más oportunidades. David dijo que era buena idea ya que habíamos pescado con todos los boilies que habíamos puesto pero que el tenia fe en el salted mussel y yo no quería cambiar el hígado. Después de desayunar sacamos las cañas y así lo hicimos. Cambiamos los cebos. Después de esto Javi me propuso dar un paseo en barca. Yo le dije que si por qué no sabía cómo funcionaba la sonda que no la había visto nunca y que me dijera como era lo de remar. Salimos con la barca, yo remaba mientras Javi me decía como era la sonda y como detectaba todo. Cuando estábamos terminando el paseo sonó una alarma. David, que estaba mirándonos clavo enérgicamente y grito Javi es la tuya. Al llegar a la orilla cogí la caña yo y remando Javi nos dirigimos hasta donde estaba el pez. Fui recogiendo poco a poco como me había explicado. Yo le dije que estaba enganchado pero que algo tiraba y le pase la caña pasándome él los remos. Yo intentaba hacer lo que me decía Javi pero una inexperta como yo había veces que lo único que hacía era dar vueltas encima el pez. Tiraba mucho. Javi decía que era un siluro. La verdad es que nos llevaba donde él quería, era difícil parar al pez que estaba en la otra parte de la línea. Después de un rato el pez se escapó. Fue una pena tenía pinta de ser un gran pez. Llegamos a la orilla con las manos vacías y habiendo vivido una experiencia que empezó bien con un simple paseo pero que al final se complicó y no pudo tener un final feliz. Mientras cenábamos de nuevo sonó una alarma. Javi bajó corriendo gritando “Manzano a la barca”. Era mi delkim morada. Remando fueron hasta donde estaba el pez. Cuando llegaron a la orillas era otra bonita carpa de 14 kilos.

Después de las fotos seguimos cenando y después nos fuimos a dormir ya que estábamos muy cansados, sobretodo Manzano y Javi ya que eran quienes remaban con la barca. A la una de la mañana sonó otra alarma. Nos levantábamos muchas veces solo con el sonido y no sabíamos de quien era la caña hasta que alguien gritaba “¡Es la tuya!”. En este caso era la de Manzano que desde el primer día no había cogido nada. Esta vez no tardaron mucho en volver a la orilla con otra captura, una bonita carpa francesa de 13,4KG. Manzano decidió dejar la caña fuera ya que estábamos muy cansados y nos fuimos a dormir.

Batiendo récords personales

No nos dio tiempo a coger el sueño cuando la delkim blanca de Javi sonó de nuevo. Después de una buena lucha y exhaustos, llegaron hasta la orilla. Ya no podían más por ese día. Otra bonita carpa que peso 15,8KG. Cuando intentamos volver a coger el sueño de nuevo sonó otra alarma. Era la mía. Salí corriendo y después de clavar me senté en la barca esperando a Javi que llegaba para remar. Fui recogiendo poco a poco hasta donde estaba el pez y me toco luchar. Javi me decía “Es tu record, cuidado, dala hilo cuando te lo pida y vete tirando poco a poco hacia arriba de ella”. Me costó que subiera a superficie pero cuando lo logre Javi la metió en la sacadera. Fuimos a la orilla que estaba David y me preguntó qué tal era. Yo le dije que para mí era muy grande que por fin era mi record y así fue. Pesó 14,2KG. Después de las fotos la devolví al agua, me gustó coger un pez así.

Al despertarnos estuvimos comentando la sesión de pesca que habíamos tenido durante la noche. La mañana fue tranquila ya que llovió un poco pero Javi y Manzano estuvieron pescando lucios. Después de pescar varios lucios y percas nos disponíamos a comer tranquilamente. Por la tarde la pasamos jugando a las cartas y viendo películas de pesca. Cuando llegó la noche estábamos más despejados ya que el día fue más tranquilo. A las once y media sonó la alarma de David. Corriendo clavó el pez y después de un breve rato pensó que se la había escapado. Mientras recogía nos dimos cuenta que algo traía, era una brema. Huelen un poco mal, son planitos y es otro tipo de pez que no había visto nunca.

Me gustaban como iban las vacaciones pero lo mejor aun no había llegado. A las tres y media de la mañana, mientras dormíamos, sonó otra vez la alarma. Era la de David. Corriendo Javi y David se metieron en la barca. Había mucha niebla, no se les veía, pero cuando regresaron a la orilla después de la lucha me dijeron que habían capturado otro pez diferente que no habíamos visto antes. Era esturión rugoso, tenía los ojos amarillos verdosos y era totalmente rugoso, había que cogerlo con guantes.

Gran variedad de peces

Después de dormir un ratito del cansancio, a las seis de la mañana sonó otra vez a David. Esta era su noche. Se metieron nuevamente y después de 20 minutos con el pez, Javi gritó que era un siluro. Yo no había visto ninguno así que ya tenía ganas de que llegaran para verlo. Después de medirlo dio como resultado 1,80m y 45 kilos. Nos fuimos a dormir otra vez exhaustos. La mañana siguiente fue tranquila. La pasamos dormidos ya que fue dura la noche. David y Javi se metieron a cebar mientras yo hacia la comida. Después de comer, Javi bajaba hacia la orilla para pescar lucios cuando le vimos tirar de una caña. Que casualidad, según bajaba picaba un pez. David se metió a remar y los dos salieron a por el pez. Después de un rato llegaron a la orilla con otra bonita carpa de 15 kilos.

Mientras estábamos en la sesión fotográfica de esta carpa sonó otra alarma de Javi que enérgicamente clavó y después de un rato con el pez cuando llegó peso 10,4KG. Dos bonitas carpas. Pero lo mejor estaba por llegar, al menos para mí, ya que a eso de las nueve de la noche pico en mi caña. Fui corriendo hasta mi caña, clavé y me monté en la barca. Todo fue como en las otras ocasiones hasta que llegamos donde estaba la carpa. Este viaje iba con Manzano y le decía, “No puedo con esto, es muy grande”. Él me decía “¿Qué caña tienes?” y yo le dije “La india”. Así es como llamo a mi caña favorita y el dijo si tienes la india tira que puedes y poco a poco. Iba ganando terreno al pez y David al ver que tiraba mucho pensó que era un siluro ya que estaba costando mucho subirla a la superficie. Estaba bajando la niebla y empezaba a caer la noche. No sé cuánto tiempo estuve luchando con el pez hasta que al final le vimos subir a la superficie. Era una carpa. David la ensalabró y con mucho esfuerzo la consiguió subir a la barca. Nos miramos y no nos dijimos nada. Sólo con la mirada nos habíamos dicho todo. Era grande.

El carpón

Cuando llegamos a la orilla estaba Javi y me preguntó “¿Cómo es?” y yo le dije que no podía con ella, que tenía que sacarla él de la barca. Cuando la puso en el otro tapiz que estaba en la orilla nos dimos cuenta que era mi record aunque aun no sabíamos lo que pesaba. David pesó la carpa y dio de peso 20,1KG. Estaba muy contenta. Mi novio y yo nos abrazamos y me felicitó ya que era lo que él quería, que sacara una carpa grande. Estábamos todos nerviosisimos y nos pusimos a cenar, comentando lo que me había costado. David me animaba y me aconsejaba que hacer y sonó otra alarma. Este viaje era la de Javi y era una carpa de 15,1KG. Con los nervios y el cansancio dormimos toda la noche.

Esa noche nos dejaron dormir hasta que a las ocho y media sonó otra alarma. Este viaje le tocó el turno a David con una carpa de 14,9KG. Durante el resto del día cogimos otras dos carpas de pesos 13,5kg y 15,8KG, David y Javi respectivamente. Hasta las cinco y media descansamos hasta que la alarma de David sonó nuevamente. Esta vez era otro esturión rugoso. Este le costó mucho más que el otro, posiblemente fuese por el cansancio de los días anteriores. Ya no picaron hasta la cena que como siempre fue de Javi que dio un peso 14.900KG.

Durante la noche cogimos tres carpas más, una de ellas común de 11KG. Esta carpa era muy bonita ya que era la primera común que cogíamos allí. A las siete y media sonó mi alarma. Me metí en la barca con Manzano y me costó mucho sacarlo porque parecía grande. Mientras estábamos luchando con la carpa sonó otra alarma y Javi nos grita que si podemos darnos prisa pero por más que luchaba con ella no sé si por los nervios no era capaz de subirla a la superficie. David corriendo me ayudó y la metió en la sacadera para que no se fuese. Cuando llegamos a la orilla bajé la carpa y Javi se montó en la barca para llegar hasta donde estaba el pez. Esta vez no tuvo suerte. Después de tanto tiempo el pez se había enredado en un tronco y se había escapado.

Doblete

Cuando llegaron a la orilla pesamos mi carpa. A mi me parecía muy grande también. Javi la pesó y David mirando el peso le dijo a Javi: “¿¿Pesa eso?? Pésala otra vez!” “¿Yo les dije cuánto pesa?” Y ellos riéndose me dijeron: “Míralo tú misma”. Me quedé asombrada. Allí ponía 19,8KG. Era la que menos carpas había pescado. Sólo iba para disfrutar del paisaje y la sensación de pescar un buen pez desde embarcación pero lo que menos pensé es que iba a batir tres veces mi record.

Para mi fueron unas buenas vacaciones y al final mi novio consiguió lo que quería que era volver a un lugar así y conocer otros pantanos como ese. Nos costó cuadrar las vacaciones ya que en verano él se fue con sus amigos pescadores a una sesión de éstas y yo me quedé en Palencia trabajando pero en las vacaciones de invierno conseguimos hacer que coincidieran y la verdad que me alegro mucho de haber ido y de haber disfrutado tanto. Cuando volvíamos del viaje comentando lo que había pasado esos días, Javi y Manzano me dijeron que no pensaban que me iba a levantar por la noche cuando picaran. Les demostré que si que puedo y que si me comprometo en algo intento cumplirlo.

Ahora estamos esperando a que nos digan en el trabajo tanto de Javi como en el mío cuando tenemos las vacaciones para ver si coincidimos este año también y poder volver a pescar juntos y pasárnoslo bien. La verdad que me gustó el sitio, la gente y el tiempo, ya que no nos hizo malo del todo para las fechas que eran y sobre todo, poder haber hecho feliz a mi novio que llevaba años intentando que fuéramos juntos a un sitio así. Gracias Javi por hacer que me sintiera tan bien allí y que estuviera cómoda en todo momento y por toda la atención que me has dado. También dar las gracias a Manzano por querer acompañarnos en esta aventura y esperar que haya muchas más.


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