Lago Alfarofia

Diciembre 2008. Carlos -Lytos-. Nace en la península el primer escenario puro de carpfishing, un lago artificial cuya finalidad fue la construcción para el abastecimiento de agua, y ahora se ha convertido en un destino europeo y pionero en la península ibérica para la práctica del carpfishing. Nos desplazamos nada más y nada menos que a muy pocos kilómetros de Badajoz, en pleno corazón de la localidad portuguesa de Elvas para conocer a Joao, el gerente, y el nuevo lago que ha abierto para los pescadores de carpfishing y compartir allí una sesión auténtica de carpfishing y conocer los ejemplares que lo habitan. En estas líneas recojo información general del lago y mi experiencia vivida.

Alfarofia

 

Ubicación y características generales

El Lago de Alfarofia es un pequeño paraíso de 6 hectáreas ubicado en la localidad portuguesa de Elvas, a escasos 5km de Badajoz (España). Inmerso en una finca de 41 hectareas, fue construido con la finalidad de abastecimiento de agua (regadío). Su construcción terminó en Abril de 1992 y en Julio de ese mismo año, fue poblado con 1500 alevines de carpa royal y 1000 alevines de black- blass. Desde su construcción, han tenido que transcurrir 15 años, para encontrar los primeros pescadores de carpa. El black-bass siempre ha sido el pez más deseado por los lugareños y la especie que ha ocupado su tiempo libre. El lago cubre una superficie de 6 hectáreas y una capacidad de 100000 m3. La profundidad media es de 3-4m, alcanzando su cota máxima en los 6m. Durante casi todo el año, el agua está en proceso constante de renovación. Un gran volumen de agua abandona el lago con función de regadío al mismo tiempo que es recuperada por la entrada de agua del canal que alimenta el lago. Esto permite tener una calidad de agua excelente, muy oxigenada, al mismo tiempo que un nivel constante durante todo el año.

El lago es muy rico en cangrejo del río y tiene una área de 7000 m2 de juncales, convirtiendo esta zona en habitat natural de los peces que pueblan el lago para su alimentación y reproducción. Hay muchos depredadores que hacen el control natural de la población de carpas y otros peces. El lago está regentado por Joao Carlos, un agricultor de carácter entrañable que, con bondad y gracias a los consejos de todos los aficionados que frecuentan "su lago" se ha dejado asesorar a la hora de acondicionar tan magnifico destino para que todos nosotros podamos disfrutar de la pesca con la mayor comodidad posible.

El nacimiento del carpfishing en el Lago

El lago, a lo que pesca se refiere, ha tenido una actividad nula salvo en alguna pequeña ocasión que se ha intentado la pesca del bass. Hasta primeros del año 2007 no se había intentado nunca, no solo la pesca de carpfishing, si no que no se había pescado nunca una carpa, es decir, es en esa fecha cuando a través de unos amigos del mismo Joao Carlos (una pareja de ingleses), después de mantener una conversación con él, le propusieron pescar el lago poniendo en práctica sus conocimientos de carpfishing. En una sesión de una semana obtuvieron muy buenos resultados, sacando 8 ejemplares y situando el actual récord del lago en una carpa espectacular, con prácticamente 24KG de peso. Es a raíz de esto, cuando Ricardo y Hugo, dos amigos y conocedores de la zona, deciden ponerse en contacto con Joao Carlos para comentarle su intención de intentar pescar en el lago también. Entonces, estos dos amigos deciden aventurarse en alguna sesión corta. Cebando en días anteriores, no tardaron en obtener resultados, cuando gozaron de capturas con pesos superiores a los 10 o 12 kilos.

Primera experiencia

Desde entonces, siempre atados a sus puestos de trabajo, no habían podido disfrutar de una autentica sesión de carpfishing, por lo que después de varias conversaciones con nosotros, decidimos acompañarles en la que iba a ser una sesión preparada de carpfishing. A raíz de ahí, varios miembros del Team Passioncarp decidimos probar durante un fin de semana en septiembre y hasta allí nos desplazamos un viernes. Éramos cinco personas, Ricardo, Hugo, Gonzalo, Antonio y yo.

Cuando llegamos, Ricardo y Hugo, salieron a buscarnos a la entrada de la villa, y después de presentaciones y comentarios, fuimos entrando al lago para juntarnos y preparar la estrategia cuando de pronto ocurrió algo que nadie esperaba: una picada en una de las cañas de Ricardo. Y es que ellos llevaban pescando unas horas y no podían esperan unos resultados tan tempranos. Logró escapar, quizá por haber estado pendiente de nosotros y alejado de las cañas. Pero nadie se disgusto, comprendiendo que la cosa prometía y todos nos pusimos más nerviosos e impacientes para echar las cañas…

La estrategia fue sencilla: nos repartimos por el lago, hicimos varios centros de cebado, unos lejos, otros cerca, y con mayores y menores intensidades. Cada uno lanzó dos cañas y todo transcurrió con normalidad durante todo el día por lo que aprovechamos para conocernos mejor e intercambiar opiniones con nuestros amigos portugueses.

Una vez pasado el día, cuando ya todos yacíamos dormidos en nuestras biwys , una de las alarmas de Hugo sonó, y rápidamente, sin querer hacer mucho ruido sacó una preciosa carpa común de 9 kilos. La metió en un saco de retención para poder hacer una foto por la mañana. No acabamos de dormirnos cuando una alarma de Antonio sin ningún toque de aviso arranco enérgicamente y después de una lucha en la zona del lago que más cubre logro ensalobrar una preciosa carpa común de 14 kilos. Todos estábamos bastante emocionados, la carpa era preciosa y gozaba de una salud excelente. Coincidimos en que mañana íbamos a tener unas fotos espectaculares, así que sin exaltarnos demasiado decidimos irnos a dormir de nuevo para no hacer ruido, y eso tuvo su recompensa, ya que otra vez más vibra una de las cañas de Ricardo. Después de darla por perdida al dirigirse a una zona de juncos muy próxima, Ricardo sacó energía y se armó de emoción como para no permitirse perder otra captura. Fue así cuando logro sacarla de los juncos. Ya cansada la introdujo en la sacadera y comprobamos que era otra preciosa común hermana gemela de la anterior, ya que solo la superaba por 500gr. Todos estábamos muy contentos, ya que habíamos obtenido los resultados esperados, así que nos fuimos a disfrutar de las pocas horas de sueño que nos quedaban.

Ya por el día estábamos satisfechos, comentamos las picadas mientras desayunábamos preparándonos para una más que merecida sesión de fotos. Durante el día siguiente ya no obtuvimos picadas, pero podíamos deducir que después de pasar una noche movidita y de conformarse con tres capturas excelentes estábamos contentos con el resultado. Además todos esperábamos con impaciencia la noche ya que se notaba que había mas actividad, lo malo fue que la noche fue demasiado tranquila, no hubo ni un “pi” y nos decepcionamos un poco, quizá porque recordábamos la actividad de la noche anterior y esperábamos algo más, pero bueno, nos consolamos pensando que dormir nos vino bien a todos, ya que realmente estábamos bastante cansados.

Hasta hoy, debo confesar que han sido varias las ocasiones que he visitado este lago, y puedo decir que el sitio me ha creado una espinita importante, cosa que hace que no pueda resistir el volver. Por lo demás y después de visitar el lago esta primera vez y aunque yo no tuviera ninguna picada, la cosa pintaba bien y desde ese mismo momento ya estaba enganchado.

Navidades

No fue hasta navidades cuando decidimos juntarnos en el lago varios miembros de grupo. En esta ocasión yo fui con mi amigo Christian desde Palencia, Gonzalo desde Madrid, G-SUS desde Valladolid, Blas desde Ciudad Real y por supuesto allí se encontraban Ricardo y Hugo. Esta vez era invierno, concretamente la semana entre Nochebuena y Año Nuevo. Sabíamos que no era el mejor momento para tentar este lago, pero íbamos muy ilusionados. Sólo el hecho de juntarnos y pasar juntos estas fechas nos armaba con cierto optimismo.

La estrategia era similar a la anterior, salvo que lo que buscábamos eran las zonas mas profundas y calidas del lago. Nos repartimos por los puestos, pero esta vez con ayuda de varios ovales hicimos una sala de estar en la zona central, ya que nuestro objetivo era pasar una buena jornada entre amigos, Todos estábamos concentrados en la elaboración de nuestros montajes y cebos a la hora de lanzar las cañas y esperar esas picadas nocturnas. Una vez todo listo, una vez ya todos juntos en nuestra sala de estar improvisada, nuestros amigos portugueses nos enseñaron fotos y nos contaron con pelos y señales todos esos momentos que llevaban pasados en este fantástico lago. Ellos saben y pueden decir mejor que nadie los verdaderos monstruos que esconden el lago.

Ya eran las 23:00 y aguantando el frió como podíamos, oímos una alarma que a todos no salto de nuestras sillas, era la caña de “chisme”. Corrió y clavó. Todos expectantes nos dábamos cuenta que se podía tratar de un buen ejemplar, Christian tenia unas embestidas tremendas, y con buen manejo de la caña y siempre con seguridad dejando que la carpa se rindiera a venir a la orilla, poco a poco y con la confusión de la noche, nos dimos cuenta de que se trataba de una carpa espectacular. Sin perder la concentración, entre todos aconsejando y alumbrando con nuestros frontales, logramos introducir tan verdadero ejemplar en la sacadera. Os podéis imaginar la emoción que se puede sentir en ese momento, se trataba de una carpa digna de merecido trofeo. Era impresionante, Christian se llevaba las manos a la cabeza cuando al posarla en la moqueta prácticamente la ocupaba en su totalidad. Cuando todavía estábamos con la boca abierta unos corrimos a por el peso otros a por cámaras, sacos de pesaje…. Ansiosos por ver el peso de este animal, decidimos que deberíamos tomarle unas buenas medidas. Cuando sacamos nuestra cinta métrica de costurera casi no abarcábamos para poder rodearla, la cinta marcaba nada mas y nada menos que 95cm de envergadura y casi el metro de larga. Sin duda estábamos ante un ejemplar de más de 20 kilos, y así fue. Sin parar de echarla agua y teniendo sumo cuidado, la introdujimos en el saco de pesaje, y todos con la boca abierta vimos esas cifras tan poco comunes: 22,300KG.

Os podéis imaginar la emoción de todos, felicitaciones, preguntas, y sobre todo mucha más motivación para esta sesión. Intentando dentro de la emoción que todo se relajara lo máximo decidimos introducirla en un saco de pesaje para un buen reportaje por la mañana. La noche transcurrió sin más acontecimientos. El día también estuvo libre de picadas, pero no falto la ilusión ni el compañerismo de lo que éramos un verdadero grupo de amigos. Fue otra vez la noche cuando todos estábamos cenando que el receptor de Ricardo empezó a sonar. Desafortunadamente para Ricardo, el era el que mas lejos estaba de nuestra “sala de estar”. Sin dudar un momento, salió corriendo después de varios toques tímidos a sus alarmas, Pero, para cuando llegó, después de hacer la carrera propia de un velocista, la picada había pasado de ser tímida a ser intensa. Ricardo cansado de la carrera y a la vez emocionado, lucha con un buen ejemplar en una zona muy complicada de juncos, pero esto no le asusta, y poniendo a prueba su equipo logra vencer los temidos juncos. Una vez al alcance de nuestros frontales, no lo podíamos creer, era otro verdadero ejemplar. Sin ponernos nerviosos y una vez introducido en la sacadera no nos lo podíamos creer, era otra carpa común muy parecida a la de “chisme”.

Sin contemplaciones, nos dispusimos a pesarla, y la báscula dio un peso sobrecogedor de ¡21 kilos! Si señor sin duda era una sesión para el recuerdo, en menos de dos días ya teníamos dos peces por encima de los 20 kilos. Decidimos no hacer ruido y dejamos las fotos y felicitaciones para la mañana siguiente. Una vez pasada esa noche y con unas fotos impresionantes por la mañana, la jornada transcurrió sin ningún signo más de actividad, y aunque no todos disfrutamos de las capturas, sin duda no olvidaríamos esta sesión, ni por las capturas ni por el hecho de poder reunirnos todos en estas fechas tan señaladas.

Antes de abandonar

Como os podéis imaginar, después de una sesión como esta a uno se le encoge el estomago y antes de irse ya esta planeando la próxima sesión. Pues esta no tardo en llegar, ya que junto a mi amigo G-SUS, decidimos aprovechar esas vacaciones navideñas y elegimos un par de días de reyes para intentarlo. Era una sesión que afrontábamos con muchas ilusiones, ya que después de los anteriores resultados, la cosa prometía. Elegimos la zona más profunda del lago, hicimos un cebado ligero y concentrado, en el hair varios cebos distintos decantándonos más por algo salado. La sesión estaba marcada por la tranquilidad, ya que era esta vez cuando sin movernos del puesto y haciendo el menor ruido posible intentábamos pasar desapercibidos para que las carpas actuaran con normalidad y salieran de sus escondrijos a comer.

Pasaron las horas, no había el mas mínimo síntoma de actividad, y estuvimos pensando incluso en cambiarnos de sitio hacia los juncos por si estaban allí resguardadas, pero aguantamos esperando la noche que por experiencia sabíamos que estas carpas eran nocturnas. No fue mas que una de estas noche que cuando te despiertas miras por la ventana de tu bivy y dices: ¡Oh es de día y no he oído la alarma!, y te llevas un pequeño chasco pensando que si no han picado en toda la noche, las cosas no pintan bien. Pues no hacia falta pensarlo, los dos días pasaron, nosotros teníamos que volvernos temprano, ya que había que trabajar. Sin mas recogimos el equipo y les dejamos el mensaje a nuestras amigas. Esta vez nos habían vencido, pero esto no nos frenaría y volveríamos…

Semana Santa

Pues bien, paso algo de tiempo, y después de no ponernos de acuerdo, llegaron los días previos a Semana Santa, y yo disfrutaba de unas pequeñas vacaciones, así que decidí visitar el lago para desquitarme ese mal sabor de boca. Esta vez ninguno de mis amigos pudo acompañarme, pero eso no me tiro para atrás, y tome la decisión de pasar allí cuatro días seguidos. Mi estrategia fue muy sencilla, escogiendo una zona del lago más bien central y repartiendo tres cañas hice un cebado basado en un engodo concentrado y un par de kilos del boilie que había decidido para esa sesión, no olvidando unas mallitas pequeñas para acompañar a mis montajes en los lanzamientos.

Paso el día, el tiempo era bastante inestable, con vientos fuertes y lluvia intermitente. Cuando llego la primera noche, una niebla muy espesa cubrió toda la zona, y me dispuse a dormir. Me desperté un par de veces, a primeras horas de la noche, pero la actividad no se mostraba, ya que no se escuchaban saltos ni movimiento. No tarde en dormirme cuando a eso de las cuatro de la mañana una de mis alarmas sonó. Sin pensármelo salgo del refugio y clavo, ¡la tenia! Estaba emocionado, aparte de ser mi primera carpa en este lago, sabia que podía ser un gran ejemplar, y la pelee con sumo cuidado, casi sin ver debido a la espesa niebla introduje a la carpa en la sacadera, era una buena carpa, una preciosa común de 14 kilos. Sin pensarlo la guarde para que por la mañana el mismo gerente del lago me hiciera una foto, y yo pudiera echar la caña. Por la mañana desperté, no había habido mas picadas, pero estaba satisfecho. Llame a Juao Carlos, vino y mientras le enseñaba la captura y el me hacia unas fotos comentamos como había ido la noche.

Después de esta noche tan entretenida, el día transcurrió con normalidad, aunque a ultima hora el temporal se hacia notar y levantándose unas rachas de vientos bastante fuerte tuve un pequeño percance con el refugio, pero nada que no solucionara para prepararme el lecho para la siguiente noche. Esta noche la afrontaba con mucha ilusión, ya que ya hemos hablado de que los resultados siempre suelen ser nocturnos. Pero la noche pasó, las carpas se pasaron la noche saltando, y yo no entendía el porque de ninguna picada, cuando parecía que había mas actividad, las carpas no comían. ¡No será una maldición del lago! Siempre coincidía que en anteriores sesiones las picadas eran la primera noche y el resto de la sesión nada. La cosa así no pintaba nada bien, y entre eso y el temporal de aire y lluvia que tenía encima casi me hace abandonar, pero no me rendí, y mereció la pena. Esa misma mañana cobijado en mi refugio y leyendo para relajarme, una de mis alarmas empezó a sonar y a sacar hilo tímidamente, salte literalmente de la bedchair y clavé, emocionado y después de unos minutos de lucha ya la tenia en la sacadera. No me lo podía creer, a las 12 de la mañana, lloviendo y la primera carpa que se pescaba de día, y encima una preciosa común de 13,300k. Estaba muy satisfecho, después de un par de fotos la solté y volví a lanzar las cañas.

Pasaron un par de horas, y aun seguía pensando en la ultima picada, cuando de pronto otra de mis alarmas empezó a sonar. Yo estaba algo lejos, y tarde en reaccionar, más que nada por que no me esperaba una picada tan seguida, pero llegue a tiempo, y agarrando la caña firmemente empecé a notar que esta carpa no se iba a rendir tan fácilmente. Era carrera tras carrera, y no tuve mas remedio que dejarla hilo. La carpa pegó un salto en la orilla de enfrente. Eso me asustó, ya que en el otro lado había raíces y plantas. La frené y fue entonces cuando la carpa se soltó. Me dio rabia, porque parecía una buena carpa, pero no había tiempo para lamentaciones, sin duda la actividad era muy alta y no podía perder tiempo, tenia que lanzar las cañas. Pues así era, no tardo ni dos horas cuando otra vez la misma caña y sin tregua empezó a sacar hilo, emocionado y sin relajarme tanto como antes empecé a recuperar hilo, y la cosa costaba. Se notaba que al otro lado había un buen ejemplar. La luché durante bastante tiempo, pero no quería perderla así que haciendo una buena prueba al equipo poco a poco introduje a la carpa en la sacadera. Esta si era una buena carpa. Desde la casa Joao Carlos me observaba y no se pensó el venir a verme. Junto a el la saque del agua, y cuando la apoye en la moqueta me felicitó. Sin duda era un buen ejemplar. Lo pesamos, la carpa era mi record personal, y fijo en la bascula 17,5 kilos.

Estaba muy contento, y a la vez sorprendido. Nunca antes en este lago se habían tenido capturas a la luz del día, cosa que comentaba con Joao Carlos. La cosas iba mejor que bien, y antes de que se hiciera de noche, tuve otra picada, no me lo podía creer. Apenas cogí la caña cuando el pez se desanzueló. Eso fastidia, pero alguna vez tiene que pasar. No me lo pensé y prepare todo muy bien para la noche, ya que esperaba una noche bastante movida. No fue movida del todo, pero si hubo una picada a mitad de noche. Esta vez no superamos el record, pero una preciosa carpa de 11 kilos. Era de nuevo una captura para fotografiar. Amaneciendo, otra de mis alarmas empieza a bailar. Corrí y clavé. Esta vez la carpa me recordaba a la que se me escapo por primera vez, y eso no podía pasar. Aunque luché la carpa, se metió en los juncos, y cuando ya casi la daba por perdida salió y poco a poco me hice con ella. Otro gran ejemplar era introducido de nuevo en la sacadera, prácticamente era igual a mi anterior record, así que no pude resistir la emoción de pesarla. Lo hice varias veces para asegurarme, y la carpa clavo la bascula en los 17 kilos.

Después de esta captura, no me quedaba más tiempo y tuve que empezar a recoger. Me daba mucha pena porque sabía que había actividad y aunque el tiempo no acompañaba las carpas estaban animadas. Ese mismo día le di el relevo en el lago al grupo de “babycarp”. Les conté mi sesión y les aconseje en cuando a cebos se refiere, siendo mi bolie preferido el protagonista de esta espectacular sesión que nunca olvidaré.

Conclusiones

Bajo experiencia personal, este lago, a diferencia de lo que mucha gente pueda pensar, no es una "piscina" donde están las carpas acostumbradas a comer y sea fácil capturarlas. Es más, aunque no tiene una excesiva presión, las carpas son salvajes y hay que hacer acto de una buena estrategia para poder engañarlas y vencerlas. Es más que evidente que tanto la cantidad como el tamaño de las carpas es muy alta, y esto hace que el lago tengo un encanto peculiar y quedes seducido, sintiéndote obligado a volver.

El hecho de que sea un sitio de pago totalmente privado puede que a más de uno le eche para atrás, pero también es verdad que cualquiera que lo piense estará de acuerdo conmigo a la hora de recapacitar y ver que es la mejor solución. Y es que en España, a día de hoy, está prohibida tanto la acampada como la pesca nocturna, sin contar con la presión que están adquiriendo los sitios más conodiso, a donde se ha llegado a incluso enfrentamientos entre pescadores y gente denominada por nosotros mismos, "los matapeces".

El precio que pagamos en este lago, pudiendo disfrutar de acampada, pesca nocturna, cebado (que no está permitido en muchos sitios), la tranquilidad de que nadie te va a molestar, etc y por supuesto, la seguridad de la captura y suelta, sabiendo que todas las carpas tienen un trato especial, ya que la gente que pueda frecuentar este lago siempre serán pescadores de carpfishing. El precio, como digo, es bastante prudencial.

Información

Para información detallada del lago, visitar la página oficial www.lagodaalfarofia.com


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