Cultura europea

Febrero 2008. Gonzalo Gil. Españoles…y europeos. Pertenecemos a un continente envuelto en un intercambio mágico de culturas donde las personas y sus costumbres bautizan cada país dotándole de un atractivo único. Pero, ¿qué ventajas tiene disfrutar del carpfishing fuera de nuestro país? ¿En qué situación estamos, retraso o avance histórico? En estas líneas presento mi opinión y lo que podríamos beneficiarnos de ciertas sinergias.

REVISTA

 

Carpfishing, término inglés.

Es dificil determinar una fecha o hito histórico que marque el nacimiento de esta modalidad de pesca pero lo que si parece claro es que fue en Europa, sobre los años 60 y más concretamente en Inglaterra, dónde empezaron a aparecer los primeros bohemios del carpfishing. Los pescadores británicos, fruto de su investigación constante hacia nuevas técnicas de pesca y apoyados por la innovación industrial emergente del momento, comenzaron a demostrar un interés generalizado por la pesca de grandes ejemplares de carpa, el carpfishing. Los lagos y estanques británicos fueron testigos de los primeros boilies, un cebo fruto de la evolución de las masillas condimentadas. La dureza del boilie evitaba la acción de pequeños peces y crustáceos en su deseo de alimentarse pero complicaba enormemente la inserción del anzuelo. No tuvieron que esperar mucho antes de que una mente avanzada planteara la presentación libre del mismo, lo que se denominó y si denomina hasta nuestro días como hair (pelo). 

Los años 80 supusieron el despegue de esta modalidad de pesca. La fiebre empezó a llegar poco a poco a países como Francia, Alemania, Italia…La corriente carpista se extendía como la pólvora por Europa al mismo tiempo que se veía fortalecida por la aparición de nuevas compañías de pesca especializadas y las primeras publicaciones. Como anécdota, en el año 1993, una serie producida por la BBC inglesa llamada “A Passion for Angling (Pasión por la Pesca)” protagonizada por Chris Yates y Bob James, supuso y supone aún para muchos, entre los cuales me incluyo, una demostración de la esencia viva de la pesca. Los atuendos exquisitos de los protagonistas, los increibles parajes dónde se filmó y sobre todo, cada uno de los detalles que marcan cada minuto de pesca del vídeo, te hacen trasladarte a la época y sentirte Chris o Bob por instantes. Es sin duda, un tesoro que no puede faltar en nuestra videoteca. 

Con el transcurso de los años, el carpfishing ha conseguido extenderse, en mayor o menor medida, a casi todos los países europeos y ha comenzado a tener impacto en continentes como África, América y Sudamérica. Es un ciclón sin punto final que nadie sabe hasta donde llegará. Inglaterra y Francia, en cabeza, han llevado esta modalidad de pesca a su máximo esplendor. Existen publicaciones mensuales especializadas, grandes centros comerciales así como infinidad de tiendas on-line / websites. La tecnología es la mejor aliada del carpfishing y se ha conseguido la realización de DVDs de extraordinario valor cultural pues, llegar a mostrar en pantalla el comportamiento subacuático de la carpa era inimaginable años atrás. Clubes, sociedades, campeonatos locales e internacionales copan la actualidad del carpfishing y la razón no es otra que la constante evolución a la que esta modalidad de pesca está sometida. 

España, origen próximo.

España tiene que remontarse a primeros de los 90 para encontrar los primeros “extraños” en nuestras aguas. Fruto de la cultura europea en constante expansión, pescadores ingleses procedentes del Sur de España (Andalucía) y de la colonia inglesa de Gibraltar, aterrizan en los embalses españoles con una sola obsesión: buscar los grandes ciprínidos que esconden nuestras aguas. Basta un ejemplo claro: Embalse de Properpina (Mérida). La leyenda narra que se trata de uno de los estanques más antiguos de España fruto de la colonización romana. La historia desvela la aparición de carpas ancestrales y la aceptación de éstas como manjar de la población de la época. “Investigadores” europeos saben de la existencia de grandes carpas en nuestros ríos y embalses y no tardan en desplazarse y aplicar los nuevos conocimientos que sus contemporáneos han empezado a difundir. Cómo cuando un niño ve un yoyó por primera vez, los pescadores españoles empiezan a entablar las primeras conversaciones con aquellos foráneos, los primeros intercambios de material…, en definitiva, empieza a nacer una nueva corriente en España.

Los primeros artículos de carpfishing en revistas de pesca españolas aparecen en 1997 cuando el número de aficionados españoles al carpfishing no superaba la docena. Los productos de carpfishing empezaban a comercializarse y en consecuencia, comenzaba el arrastre de multitud de mentes inquietas por una modalidad moderna para nosotros y “ancestra” para otros. 

Daniel Calleja y Rafael Cerpa, pertenecieron a la primera hornada de pescadores españoles de carpfishing.

Pero, si los orígenes han sido tardíos, véamos a continuación si hemos sabido adaptarnos rápidamente o por el contrario, nos quedan trabas por superar para estar al nivel de nuestros vecinos europeos.

Escenarios de pesca

España goza de buena salud en cuanto a escenarios de pesca se refiere. Multitud de embalses y ríos pueblan nuestra península y son visitados asiduamente por pescadores. Pero, ¿existen escenarios específicos de carpfishing? ¿Y en Europa? Los países europeos disfrutan de verdaderos escenarios de carpfishing como lagos o estanques preparados a conciencia para disfrutar del carpfishing en estado puro. Muchos de ellos disponen de toda clase de comodidades: un espacio muy amplio para distribuir todo nuestro material de pesca, un pequeño embarcadero para desplazarnos con la barca, un espacio acondicionado para nuestro vehículo e incluso, cada vez más frecuente, un bungalow donde poder solventar las necesidades primarias como alimentación e higiene. En definitiva, una parcela preparada para disfrutar del carpfishing y, en general, de la naturaleza al máximo. 

Evidentemente, no todos los escenarios se presentan con las máximas comodidades pero si no existe demarcación de puestos, si existen zonas habilitadas para la pesca específica de la carpa. Si no se permite la cercanía del vehículo, existen accesos acondicionados mediante trolley o carrito. Si no se permite el uso de embarcación, los puestos o zonas son estratégicamente elegidos para no hacer de su prohibición un problema. Por último, es muy extraño encontrar un lago o estanque sin un pueblo inmediato, en su defecto camping, donde poder adquirir alimentos o aliviar necesidades higiénicas. Realmente lo que diferencian los escenarios es el cáracter denominativo del lago o estanque, si es público o privado. Los escenarios privados se diferencian de los públicos, amén del impuesto económico que debes abonar, en que existe un calendario de asistencia (reservas), llevan un inventario de las capturas realizadas por semana desde años atrás, tienen material de pesca y embarcaciones para alquilar y el número de pescadores está limitado, determinando puestos concretos de pesca. Los escenarios públicos suelen señalizarse mediante zonas (distancias de orilla), no hay calendario de asistencia y uno puede pescar libremente siempre y cuando se respete la distancia entre puestos. Los escenarios de carpfishing, sean de la índole que sean, son cuidados y respetados al máximo. Tienen vigilancia casi constante antes posibles incendios, acumulación de basura, cambios de nivel y calidad del agua, etc. Es de admirar la labor de conservación. 

En España no disponemos de escenarios preparados para el carpfishing. Éste término empieza a formar parte de los borradores de las federaciones de pesca pero todavía seguimos vinculados a la “pesca tradicional de la carpa”. El concepto “lago” o “laguna” ha quedado en desuso para la práctica de la pesca y se utiliza para ensalzar los parques importantes de las ciudades o reservas naturales. Como diría un buen amigo, “siempre nos quedará Ruidera”. Es más usual, entre los pescadores, emplear los conceptos embalse, pantano o charca. Disponemos de embalses en abundancia donde practicar nuestra modalidad de pesca pero desgraciadamente no como nos gustaría. No hay conciencia global y cada día es más habitual encontrarnos las orillas totalmente descuidadas. Es realmente triste que la belleza de los embalses españoles quede enturbiada por la actitud y la despreocupación de personas irracionales. Al margen de las diferencias encontradas en los escenarios comunes de pesca, estamos limitados al máximo por aspectos legales que nos impiden llevar a cabo acciones más que necesarias para nuestra modalidad de pesca. Véamos que aspectos no podemos llevar a cabo en nuestros embalses.

La legalidad

El carpfishing es una modalidad de pesca que lleva intrínseca una serie de pilares fundamentales para su práctica. Tal son las necesidades, que se hace muy complicada su realización sin disponer de todas ellas.

  • Cebado de las aguas: Practicar el carpfishing conlleva un estudio previo del agua así como de las zonas de actividad (hot spots). Estas acciones llevan tiempo y el pescador de carpfishing es plenamente consciente. Localizadas las zonas de actividad, buscará la confianza del ciprínido habituándolo a alimentarse de forma periódica. Cebará la zona con alimentos previamente analizados y con la conciencia tranquila de que está colaborando a la nutrición del ciprínido. Tal es la simbiósis con el ciprínido, que el pescador de carpfishing se hace muchas veces responsable de su alimentación.
  • Pesca nocturna: Los grandes ejemplares de carpa destacan por su “timidez”. Descartan el ruido, viven en absoluta armonía con su medio. Estos motivos provocan que sean las horas nocturnas las preferidas por nuestros ciprinidos para orillarse y alimentarse. El pescador de carpfishing es amante de la paciencia y de la tranquilidad, huye del ruido, convive en armonía con el pez. La noche se convierte en el centro de convivencia de ambos. 
    • Pernoctar (Acampada): La pesca nocturna implica pernoctar en el propio puesto de pesca y por ello se hace necesario la utilización de tiendas de campaña (bivvy) que proporcionen comodidad al pescador, más aún cuando las condiciones meteorológicas no acompañen.
  • Embarcación: En muchas ocasiones, las zonas de actividad no se encuentran al alcance de nuestras cañas, la lucha con el pez puede complicarse por un obstáculo a larga distancia, no hay acceso alguno al embalse por su orografía, etc. Estas complicaciones pueden resolverse mediante una embarcación.

En los países europeos, los dos primeros pilares están obviamente permitidos y el último queda supeditado principalmente a las dimensiones del lugar con el fin de evitar incidencias entre pescadores (cruces de líneas). En España, el cebado de las aguas está permitido en unas comunidades autónomas y en otras está tajantamente prohibido hasta el punto de convertirse en una infracción grave implicando una sanción económica importante. La pesca nocturna lleva prohibida desde hace varias décadas por supuestas irregularidades nocturnas (trueques ilegales de cualquier índole, tráfico de peces, etc.). La acampada, con el objeto de beneficiar la expansión de los campings y de los albergues por el territorio español, se prohibió hará ya bastantes años. El uso de la embarcación en nuestro país queda supeditado a obtener el permiso de las cuencas hidrográficas siempre y cuando se permita explicitamente la navegación en un embalse determinado. Otro aspecto importante a tener en cuenta es la obtención del permiso para la práctica de la pesca. En países como Francia, se distinguen 3 licencias de pesca correspondientes con los lagos de las zonas Norte, Centro y Sur. En España, debemos obtener 17 licencias para poder pescar en todo el territorio. Con este croquis general, podemos darnos cuenta de que realmente el carpfishing se encuentra más que límitado en nuestro país y no podemos ejercerlo como nos gustaría, pero sigamos mostrando diferencias apreciables que nos lo ponen más difícil aún. 

Cuidado de la carpa

Los escenarios de carpfishing europeos son gestionados de forma extraordinaria. En la mayoría de los lagos se dispone de un inventario de los peces que habitan en ellos, sus pesos aproximados e incluso si ya han sido pescados y bautizados. ¿Cómo consiguen esto? Adjunto al lago principal podemos encontrar lagos de menor tamaño todos ellos comunicados entre sí. Estos lagos se vacian cada año y los ejemplares de mayor tamaño van pasando al siguiente lago de tal manera que los ejemplares más grandes acaban viviendo en el lago principal. Los ejemplares más pequeños, dependiendo del país, se comercializan en las pescaderías como una trucha, salmón, etc. Existe un respeto máximo hacia los grandes ejemplares de carpa, sobre todo en el Reino Unido dónde más del 50% de los pescadores practica el carpfishing. La captura y suelta es más que obligatoria y el uso de sacos de retención en muchos casos se prohibe para evitar daños en el animal. 

En España, cada día es menos extraño encontrarnos titulares donde mueren gran cantidad de carpas. ¿Los motivos? Especie invasora, plagas, aplicación de liquidos insecticidas sobre la flora en la que habitan sin estudio previo, etc. Si a esto unimos que el colectivo de carpfishing sigue siendo pequeño en comparación con la gran cantidad de pescadores que no practican “captura y suelta”, pues queda más que confirmado que realmente existe una despreocupación absoluta por este ciprínido que en Europa ocupa de los primeros puestos como el pez más admirado para su pesca. 

Conexiones naturales

Después de escribir estas líneas, siento impotencia y tristeza por una afición que realmente forma parte de mi vida. Mi tiempo y muchas de mis ilusiones giran en torno a esta modalidad de pesca que al igual que a mí, ha enganchado a miles de aficionados en el mundo. El carpfishing en España lleva rodeado de pesimismo y negación muchos años. Creo que es el momento de levantar el telón y mostrar nuestras virtudes con optimismo, pues nuestro país tiene mucho terreno ganado. Hemos avanzado mucho, sólo necesitamos ese apoyo burocrático que entienda nuestra filosofía de pesca y la repercusión que puede tener. Recuerdo un par de frases del pasado…

Hace dos años, tuve la oportunidad de participar en la World Carp Classic (WCC) junto a mi amigo David Molina, un evento al que acuden pescadores de todos los rincones del mundo y que por primera vez, se veían pescadores españoles en la lista de participantes. Mi bandera junto a mi nombre en un campeonato internacional de Carpfishing… no puedo describiros ese instante. Vivir aquello fue transportarte a otra época y como era de esperar, a otro país distinto del mío. Recuerdo que Janne y Martijn, mis vecinos durante el campeonato me preguntaron, ¿disponéis de escenarios en España dónde albergar un evento así? ¡Qué cara se me quedó! Ahora lanzo yo la pregunta ¿Os imagináis un Campeonato del Mundo de Carpfishing en Sierra Brava, Orellana o Mequinenza? No quiero ni pensar la repercusión que podría llegar a tener.

Por otro lado, a través de Janne y Martijn, un holandés llamado Nicolaas Van Der Berg se puso en contacto conmigo hará ya más de un año. Amante del carpfishing, su máximo deseo pasaba por disfrutar del carpfishing en España donde vive la familia de su mujer que es española. Nunca había pescado en nuestro país por las dificultades que tenemos y que los países europeos conocen. Yo le expliqué que a pesar de ello intentaríamos buscar los grandes ciprinidos dentro de las normas. 

“¿Barbos? ¿Qué es un barbo? En Holanda no hay barbos”, me decía. Yo le miraba incrédulo. Con esta premisa, el pasado Septiembre por fin nos conocimos en persona y pudo compartir junto a mi amigo Blas y su novia Tomasi una jornada repleta de picadas. Carpas y barbos españoles aumentaron su curriculum como pescador pero lo más importante fue la satisfacción y el agradecimiento que nos mostró en cada instante. Su cara al ver su primer barbo no la olvidaremos, pues nuestra ilusión pasaba por verle disfrutar, y así fue.  

Nicolaas ya tiene dos amigos más en España y nos ha prometido que volverá. De igual manera, desea vernos pronto por su país natal para jugar el partido de vuelta buscando las grandes carpas holandesas. Durante la jornada no se me borrará de la mente la siguiente frase: “Lo que daría por poder disfrutar de este pez en Holanda”. Y ahora me pregunto yo, con la calidad de nuestros escenarios y nuestros peces, ¿no podríamos ser la envidia de Europa? Tenemos la oportunidad. 

Un turismo emergente

El turismo se ha convertido en principal fuente de ingresos en muchos países y España es uno de ellos. Nuestra comida, nuestras playas, nuestra historia… Pescadores europeos planifican constantemente sus vacaciones de pesca en diferentes países y el intercambio cultural es continuo y dinámico. Los Embalses de Ribarroja y Mequinenza se han convertido en estos últimos años en escenario de referencia europea. Los meses de Septiembre a Febrero, cuando los lagos de Europa duermen, las carpas del Ebro se alimentan por necesidad ya que meses antes no han podido hacerlo por la actividad incesante del siluro. Este momento es aprovechado por muchisimos aficionados al carpfishing, sobre todo extranjeros, para buscar los grandes ciprinidos que se esconden en aguas españolas. Por el pueblo de Mequinenza han pasado pescadores de toda Europa, un signo claro del turismo que mueve una afición.

  John Ballister, Steve Howard y Braulio Crespo pescando en Mequinenza. Impresionante el despliegue de material y cebos.

Y si se ha conseguido concentrar durante años a pescadores europeos en un pueblo de España, ¿no podemos conseguir que cualquier punto de España se convierta en destino preferencial entre los pescadores europeos? Y es más, ¿cuándo el turismo español empezará a poblar con asiduidad los lagos europeos? 

Este verano no pude aguantar más, y junto a mis amigos G-SUS y Lytos, planificamos nuestras vacaciones entorno a un viaje soñado al sur de Francia. Queríamos disfrutar de varios días de carpfishing en estado puro y así lo hicimos llevándonos el mejor recuerdo posible. Obtuvimos preciosas capturas a la vez que entablamos conversaciones increibles con pescadores ingleses y franceses de la zona, pero sobre todo, nos impactó el espíritu que se vivía en los alrededores del lago, naturaleza en su esplendor para el disfrute y cuidado de las personas. Volvimos impresionados por el respeto que los franceses procesan a todo. Cuando un pescador obtenía una captura, conseguía atraer a pescadores y paseantes que gozosos veían como el ejemplar era cuidado al máximo y devuelto al instante al agua. Nos sorprendió su educación, su cultura, su forma de entender una filosofía de pesca entre tantas otras actividades como la bicicleta, el footing o la vela. El carpfishing o “pêche de la carpe” es, en Inglaterra y en Francia, de las aficiones populares más admiradas y seguidas. Nos llegan noticias de que pescadores catalanes empiezan a visitar con normalidad lagos franceses así como que pescadores ingleses hacen lo mismo con embalses extremeños. Es inevitable, empiezan a achicarse las fronteras, el carpfishing está en auge. 

La libra y el euro

Si el turismo del carpfishing puede convertirse en una nueva fuente de ingresos para nuestro país, lo es desde hace ya años para los paises europeos la exportación de productos de carpfishing a España. ¿Acaso no están surgiendo nuevas tiendas españolas de Carpfishing? ¿Cuándo se podrá hablar de un mercado español de productos de carpfishing? Inglaterra abarca más del 50% del mercado con una gran cantidad de casas comerciales. Le siguen de cerca Francia, Alemania, Italia y Holanda/Bélgica. Las tiendas españolas hacen verdaderos esfuerzos económicos para traernos los mejores productos de fuera. Es lógico, ellos bautizaron el carpfishing y lo desarrollaron en todos los sentidos.

Como en todo, hay quien posee el don de la creatividad para imitar productos comerciales. Un ejemplo de un tensor de línea. ¡Cómo funcionaba! Empresarios españoles han dado un paso de gigante para el crecimiento de este deporte en España ofreciendonos tiendas físicas y virtuales donde comprar productos de carpfishing. Y va en aumento. Raro es el día que no se habla de una nuevo tienda en el pueblo de o en la ciudad de. Estas iniciativas son secundadas cada día más por pescadores curiosos que acaban formando parte de un colectivo cada día mayor. Crear la primera marca comercial española de carpfishing es una tarea complicada pero estoy seguro que no tardará en surgir. Es cierto que los países europeos nos llevan mucha ventaja, pero es precisamente de esa cultura europea de la que nos tenemos que empapar para conseguir sacar adelante nuestros proyectos e ideas. Debemos aprender de países como Polonia, un ejemplo claro de entrar con buen pié: ganadores de la WCC en 2006. 

Un colectivo en auge

Ya no somos “extraños”. De la docena de pescadores del año 97 hemos pasado a pocos miles en 10 años y es ahora cuando el carpfishing está creciendo de forma exponencial. La creación de sociedades en diferentes comunidades autónomas, la presión social de grupos y asociaciones, la difusión de nuestra modalidad en formato digital mediante Internet y la presencia mensual en las revistas de pesca más importantes de nuestro país no hacen más que reforzar nuestra presencia y nuestros intereses. Las diferencias en la práctica del carpfishing con nuestros vecinos europeos son notables pero España reúne unas condiciones inmejorables para convertirse en el país por excelencia para la práctica de esta modalidad. Por todo ello, sólo me queda decir… “Desde este humilde escrito, solicito el apoyo burocrático hacia un colectivo en auge que sólo demandamos ser partícipes de la cultura europea. Gracias.”


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